En las áreas de una empresa o de

En
cualquier servicio profesional o algún producto que se tenga interés en vender
siempre es importante resaltar la calidad como un gancho para el éxito. Podemos
partir de la premisa que calidad se puede definir como un servicio o producto
bueno, excelente, creado a perfección, sin margen de error, que deja conforme
al cliente. También lo define como producto apto para satisfacer necesidades
bien definidas por el cliente, a buen precio y siempre a tiempo, con
disponibilidad. Pero para llegar a los niveles de calidad que nos fijemos,
necesitamos tener un manejo adecuado de este proceso. A continuación estaremos
abundando un poco más sobre estos procesos y como se llevan a cabo.

Cuando
nos ponemos el sombrero de administrador para encaminar y evaluar el proceso
con el que se crea un producto o se brinda un servicio tenemos que tener claro y
bien definido primeramente lo que es el Procedimiento Estándar de Operaciones
(SOP) para luego implementarlo y mantenerlo. Este procedimiento estándar de
operaciones consiste en el ciclo de administración donde primeramente se planifica,
luego se ejecuta, se verifica los resultados y luego de esto se estandariza el
resultado que mejor haya salido en el ciclo. De la mano del SOP’ también va el
concepto de Calidad Total o TQM. Este proceso de calidad total abarca prácticamente
todas las áreas de una empresa o de un servicio brindado. Es un proceso de
mejoramiento continuo en donde no hay una meta fija pero si hay etapas de
mejoras constantes.

Cabe
resaltar que este concepto no solo aplica a la empresa en la que se implementa,
sino que también envuelve en efecto de cadena a todos los afiliados a esta
empresa, entiéndase gestores, suplidores, contratistas etcétera. Este concepto
de TQM es marcado por puntos básicos. Algunos de estos son: mantener como
principal objetivo la mejora de productos y servicios, actuar siempre con la
calidad en mente, mejoramiento continuo para el personal, liderazgo etcétera. Además
de tener procedimientos y guías para implementar la calidad, necesitamos también
herramientas que nos permitan monitorear estos procesos para saber si vamos
bien encaminados con los objetivos que como empresa se trazan al comienzo de
cada ciclo.

Una
de estas herramientas que podemos nombrar son las Gráficas de Flujo de Proceso.
 Esto es una representación gráfica de un
proceso donde cada etapa de este se representa por un símbolo que contienen una
breve descripción de la etapa que se lleva a cabo. Al diagrama ofrecer una descripción
visual de las actividades que se realizan en el proceso mostrando además relación
secuencial entre ellas, ayuda y facilita a que se comprenda con más rapidez cada
actividad y como se relacionan entre sí, el flujo de la información y los
materiales, número de pasos en el proceso etcétera. Esto a su vez, al momento
de estudiar un proceso, estimula el pensamiento analítico haciendo más factible
la creación de alternativas útiles.

Otra herramienta que se puede mencionar
lo es el Diagrama de Causa y Efecto. Hay que hacer la mención del Dr. Kaoru
Ishikawa creador del diagrama causa y efecto. Este diagrama es una forma de
organizar y representar las diferentes teorías propuestas sobre las causas de un
problema. Se puede resumir en que cuando se realiza el análisis de un problema de
cualquier índole, estos siempre tienen diversas causas de distinta importancia,
trascendencia o proporción. Algunas causas pueden tener relación con la
presentación u origen del problema y otras, con los efectos que este produce.
Este diagrama permite graficar y analizar las causas del problema que se esté
estudiado, teniendo la ventaja que se puede visualizar de una manera rápida y
clara, la relación que tiene cada una de las causas con las demás razones que
inciden en el origen del problema. Cuando se integra la mayor cantidad posible
de miembros del equipo de trabajo se pueden identificar los problemas de una
mejor manera.

Si nos proponemos como futuros empresarios hacer
productos o brindar servicios de calidad debemos tener bien claros los pasos a
tomar para poder lograr los objetivos propuestos. Es de suma importancia tener
un plan estándar de operaciones claro y bien definido para que podamos
implementarlo y ver los resultados. De igual manera debemos comprometernos con
el concepto de calidad total. Involucrar activamente al personal y diferentes
equipos de trabajo para que el fruto de la calidad total sea el bien tanto de
la empresa como de todas las personas que la rodean.